Salvadoreños valoran los avances en seguridad como principal logro gubernamental
La economía es la apuesta del gobierno para el quinquenio 2024-2029, tal como anunció el presidente Bukele al iniciar su segundo mandato. Ya están operando tres de las seis fases del Plan Económico.

A menos de 15 días de cumplirse un año del segundo mandato del presidente Nayib Bukele, el analista y académico Francisco Góchez hace un repaso de la gestión del gobernante y su fuerte apuesta, primero, por la seguridad pública, y luego, para el quinquenio 2024-2029, por el crecimiento económico.
Considera que el mandatario ha dado repuesta a las necesidades de la población, y esa es una de las razones por las cuales mantiene un amplio respaldo social.
En contraste, señala que la oposición difícilmente volverá al poder debido a la falta de liderazgos y de credibilidad.
Casi se cumple el primer año del segundo mandato del presidente Nayib Bukele, ¿cómo evalúa su gestión? El presidente ha sabido leer las necesidades más importantes que demanda la población y ha tratado de ir respondiendo a esas necesidades.
Durante el primer quinquenio, si apartamos un poco la pandemia, que fue algo imprevisto y crítico a escala mundial, era evidente que la necesidad más imperiosa era la seguridad. Eso supo leerlo el presidente y supo poner la estrategia adecuada para resolver ese problema. Ya a partir de la reelección, en 2024, él explícitamente pone en la agenda primordial el tema de la reactivación económica, el apostarle fuertemente al turismo.
Los gobiernos anteriores vieron prácticamente la única tabla de salvación en el tema de las remesas, que pasaba por expulsar a salvadoreños de su tierra. Creo que el presidente ha sabido leer las necesidades de la gente y también dar soluciones innovadoras, apostándole al tema tecnológico, a la inversión tecnológica y, esto creo que es muy importante, desarrollando una batalla diplomática que posicione al país como un socio confiable, especialmente para Estados Unidos.
¿Cuál considera que es, por el momento, el mayor legado del mandatario?
La gente agradece y defiende, sobre todo, el logro en seguridad. Eso se dice fácil una vez que ya se logró, pero en realidad esto representa un esfuerzo grande no solo de la voluntad política del presidente, sino de todas las instituciones; Policía, con el apoyo de la Fuerza Armada, el Órgano Judicial y la Fiscalía.
Todas esas instituciones se conjuntaron y trabajaron en armonía para llegar a este punto. La población espera que haya un segundo legado que es más difícil de resolver, el tema económico. O sea, hay una mejoría sensible del tema económico, pero este va paso a paso; por supuesto es mucho más complejo.
En el tema de seguridad el presidente no solo tomó un riesgo por la operatividad que le fuera a funcionar el plan, sino que también tomó un riesgo político bien importante, que es el arriesgarse a enfrentar toda una agenda globalista. Esa voluntad firme demostró que era la única manera de resolver el problema que se había acumulado durante más de 30 años.
Creo que ese es el legado, la gente se lo reconoce y la gente está, creo yo, dispuesta también a defender ese legado.
¿Cree que los ataques que genera la oposición (medios de comunicación, partidos y ONG nacionales e internacionales) contra el Gobierno y el presidente Bukele tendrán realmente algún efecto electoral en la población?
Por la trayectoria que hemos visto en estos últimos años la oposición política no tiene nuevos argumentos, no tiene nuevos elementos, no tiene nuevos líderes, sino que son los mismos voceros que ya han sido rechazados una y otra y otra vez en el pasado.
El capital político de la oposición, en términos electorales, es aproximadamente medio millón de personas. [La oposición] arrastra un pasado político realmente oprobioso. Cuando vemos quiénes son los voceros, los líderes, las opciones, en lo único que la gente piensa es que estos quieren regresar al pasado.
¿Cómo califica el papel de la oposición? ¿Considera que podría recomponerse?
Recomponerse, tengo mis dudas, porque si nos basamos en la experiencia de 2024, que quisieron plantear una candidatura presidencial única, no lo lograron. Mucho más difícil sería presentar una plataforma legislativa única, que sería la única manera en que la oposición realmente gane presencia que pudiera verse amenazante para el partido de Gobierno.
Si no lo lograron para la presidencial, mucho más difícil va a ser que lo logren para la legislativa. Si dentro de los mismos partidos hubo peleas por quién iba en la casilla uno [de la papeleta de votación], quién iba en la casilla dos.
¿Cómo vislumbra el futuro de El Salvador en lo que resta del quinquenio presidencial 2024-2029?
El potencial había permanecido minimizado o anulado por los lastres del pasado, entiéndase guerra civil, pandillas, incluso la pandemia.
Hay proyectos importantes en ejecución que creo que van a mejorar la calidad de vida; dentro de dos o tres años ya van a estar concluyendo. No solamente hablamos de inversión en turismo, sino también en movilidad.
Una acción estratégica de política internacional, como solidificar los lazos con Estados Unidos, deriva en el reconocimiento del tema de la seguridad mediante la apuesta en su nivel de la alerta de viajes para los ciudadanos de Estados Unidos en un nivel mínimo, dándole un respaldo de que venir a El Salvador es seguro.
Creo que El Salvador va a estar en mejores, muchas mejores condiciones, en cinco años, en 10 años, o sea, se puede proyectar ese futuro.
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