Entre flores y mariachis, El Salvador rindió homenaje a sus difuntos
Más de 80,000 personas acudieron a los cementerios municipales de San Salvador, mientras en todo el país se vivió una jornada de respeto y amor hacia quienes partieron.

Desde tempranas horas, los cementerios de todo el país se llenaron de color, flores y música. Miles de salvadoreños llegaron para conmemorar el Día de los Fieles Difuntos, una de las tradiciones más arraigadas en la cultura nacional, donde las familias se reúnen para recordar y honrar a quienes descansan en paz.
En el cementerio de Santa Tecla, en La Libertad Sur, Jaime Burgos llegó con un ramo de flores para sus familiares. “Asisto este 2 de noviembre para recordar los momentos que ellos compartieron con nosotros”, expresó mientras decoraba las lápidas con esmero.
En el cementerio La Bermeja, en San Salvador Centro, Raquel Martínez recordó que visita las tumbas de sus seres queridos desde que era niña. “Viene siempre el recuerdo de la fecha de visitar y enflorar a nuestros seres queridos. Es una enseñanza para los nietos y para los hijos a la vez”, reflexionó.
El ambiente en los camposantos estuvo acompañado por la música de mariachis, que interpretaron canciones en homenaje a los difuntos, y por la venta de flores, coronas y velas en los alrededores. “Veo excelente las ventas allá afuera; cualquier información que uno pidió la brindó la alcaldía”, comentó Juan Carlos Gutiérrez, otro visitante de La Bermeja.
Gracias al Plan Especial por el Día de los Difuntos, impulsado por el Gobierno, miles de salvadoreños pudieron visitar los cementerios en condiciones seguras, limpias y ordenadas. A nivel nacional se desplegaron elementos del Cuerpo de Bomberos y equipos de apoyo municipal.

La alcaldía de San Salvador Centro reportó la visita de más de 80,000 personas a los 18 cementerios municipales, mientras que en La Libertad Sur, el gerente de cementerios, Francisco Martínez, destacó la alta afluencia de familias durante toda la jornada.
En la zona oriental, el Cementerio General de San Miguel también se vio abarrotado desde primeras horas del día. Familias enteras llegaron con ramos, coronas y arreglos florales como muestra de amor hacia quienes partieron.
En todo el país, la jornada se vivió con respeto, devoción y esperanza. Entre flores, oraciones y música, los salvadoreños recordaron que la memoria de los seres queridos sigue viva en cada visita, en cada canción y en cada flor colocada sobre sus tumbas.




