Internacional

Trump impulsa decreto para centralizar la regulación de la inteligencia artificial en EE. UU.

El presidente busca impedir que los estados impongan sus propias normas y apuesta por un control federal absoluto

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que emitirá un decreto ejecutivo para retirar a los estados la facultad de regular la industria de la inteligencia artificial (IA), bajo el argumento de que dicha responsabilidad debe recaer únicamente en el Gobierno federal. La medida, adelantada por medio de su red Truth Social, busca concentrar las decisiones estratégicas en un solo marco normativo para garantizar el liderazgo estadounidense en un sector que considera vital para la seguridad nacional y la competitividad global.

Trump aseguró que, para que el país siga dominando el desarrollo de la IA, es imprescindible evitar que los estados aprueben regulaciones divergentes que, a su juicio, entorpecerían la innovación. “Debe haber un único manual si queremos seguir liderando en inteligencia artificial en todo el mundo”, escribió el mandatario. Sin embargo, esta apuesta por una centralización total del control regulatorio enfrenta una fuerte oposición política y jurídica, tanto de legisladores demócratas como de miembros de su propio Partido Republicano, quienes alertan sobre los posibles impactos económicos, sociales y laborales de la tecnología.

En el Congreso persiste un profundo escepticismo sobre la velocidad con la que avanza la industria de la IA y los riesgos que su desarrollo descontrolado podría generar. Aun así, la Casa Blanca advierte que ceder terreno a otras potencias, especialmente China, tendría consecuencias irreversibles para la seguridad nacional y para una industria que actualmente concentra enormes flujos de inversión. Trump insistió en que permitir que cada estado imponga reglas distintas es “destructivo” para la tecnología y prometió que la orden ejecutiva será emitida esta misma semana.

Encuestas recientes muestran que la preocupación sobre el impacto de la IA en el empleo va en aumento, particularmente entre los jóvenes, quienes temen que las oportunidades laborales se reduzcan ante la automatización. Pese a ello, Trump habría conformado ya un grupo de trabajo dentro de la Casa Blanca encargado de combatir judicialmente las leyes estatales relacionadas con la IA, según un borrador filtrado por el sitio The Hill el mes pasado.

El presidente también analiza restringir el acceso de algunos estados a fondos federales destinados a ampliar la conectividad de banda ancha, como represalia ante iniciativas locales que intentan imponer regulaciones más estrictas a la IA. Este enfoque ha sido alentado por su consejero en temas de inteligencia artificial y criptomonedas, David Sacks, y cuenta con el respaldo de figuras clave de la industria tecnológica, entre ellas Sam Altman, director ejecutivo de OpenAI, y Jensen Huang, presidente de Nvidia.

Mientras el Gobierno federal afina su ofensiva regulatoria, el debate en torno al equilibrio entre innovación, competencia global y protección social se vuelve cada vez más intenso, marcando uno de los capítulos más determinantes en la evolución de la inteligencia artificial en Estados Unidos.

Related Articles

Back to top button