La Chaya y el Nuevo Recetario de la FAO en El Salvador
Rosa Granados recuerda con cariño los platillos de chaya de su infancia mientras la FAO presenta un recetario con recetas nutritivas para enfrentar el cambio climático y mejorar la seguridad alimentaria.

Rosa Granados, residente de Jucuapa, Usulután Norte, rememora con cariño que, en su niñez, su madre solía preparar platillos con chaya, una planta cuyas hojas se cocinan de manera similar a las espinacas. Este ingrediente forma parte del recetario elaborado por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), diseñado para promover el uso de especies resilientes al cambio climático y fortalecer la seguridad alimentaria y nutricional en las familias salvadoreñas del corredor seco.
Granados comentó: “La chaya es algo que muy pocos conocen hoy en día, pero en mi infancia me encantaba porque mi mamá la preparaba. Si le pregunto a mis hijos, no saben qué es. Nuestro objetivo es que ellos la conozcan y disfruten su sabor, aprovechando su valor nutricional”.
La chaya es una excelente fuente de calcio, vitaminas A y C, y puede prepararse de diversas maneras, como en refrescos, arroz, huevo, relleno para pupusas, tortillas y sopas. El recetario de la FAO, presentado ayer por la mañana en un salón de eventos en San Miguel, incluye varias de estas recetas.
Este recetario es el resultado del trabajo de un equipo multidisciplinario compuesto por especialistas en gastronomía, nutricionistas, promotores comunitarios del proyecto RECLIMA y miembros de las comunidades locales. Emilia González, oficial de FAO El Salvador, explicó: “Se investigaron las comunidades para identificar las plantas y árboles locales, evaluando su valor nutricional y su uso potencial.”
El recetario ofrece 25 recetas que incluyen refrescos, atoles, platos principales, ensaladas y especies, con el objetivo de ofrecer una variedad de opciones y fomentar hábitos alimenticios más saludables. González destacó: “La idea es proporcionar alternativas y promover una alimentación saludable.”
Entre las recetas incluidas se encuentra el atol de maicillo o sorgo, un ingrediente tradicionalmente utilizado para alimentar animales. Karen Cornejo, especialista en nutrición, resalta los beneficios nutricionales del maicillo y su adaptabilidad a las condiciones climáticas, sugiriendo que es una excelente opción alimenticia.
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