Asesinado en Uruapan, el alcalde que temió ser “una estadística más” a pesar de tener protección oficial
Carlos Manzo fue ejecutado a balazos durante un evento del Día de Muertos. El gobierno federal confirma que el edil de Michoacán contaba con 14 elementos de la Guardia Nacional asignados a su seguridad desde diciembre.

La violencia del crimen organizado en Michoacán alcanzó uno de sus puntos más sensibles este fin de semana con el asesinato del alcalde de Uruapan, Carlos Manzo , quien fue ultimado a balazos durante la conmemoración del Día de Muertos en su municipio. La noticia ha provocado una condena inmediata a nivel nacional, al tiempo que se revela que el edil operaba bajo amenaza constante, al punto de haber recibido protección federal.
Manzo, quien asumió el cargo en septiembre de 2024, se había convertido en un símbolo de la lucha contra el crimen en el fértil estado de Michoacán. A través de sus redes sociales, el presidente municipal no dudó en denunciar la crítica situación de seguridad y los riesgos que enfrentaba, incluso portando un chaleco antibalas mientras patrullaba las calles.
“Estamos expuestos todos, inclusive mi propia vida como presidente municipal”, había manifestado Manzo. “No queremos ser un alcalde asesinado más que se encuentre en la estadística”, declaró en un dramático llamado en septiembre, donde solicitó el apoyo urgente del gobierno federal.
Protección con 14 Elementos y el Fracaso de la Prevención
El secretario de Seguridad Pública, Omar García Harfuch , confirmó este domingo que el alcalde Manzo sí contaba con un esquema de seguridad oficial. “Contaba con protección asignada desde diciembre pasado”, indicó el funcionario, añadiendo que “en mayo de este año hubo un reforzamiento adicional”.
Según el informe oficial, la Guardia Nacional había dispuesto 14 elementos para garantizar la seguridad periférica del edil, atendiendo a su solicitud. A pesar de este despliegue de fuerza federal en un área dominada por cárteles como el poderoso Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y La Nueva Familia Michoacana, el ataque fatal pudo concretarse. Harfuch declaró que, por el momento, no se descarta ninguna línea de investigación en torno al crimen.
Un Refuerzo de la Estrategia que Llega Tarde
La presidenta Claudia Sheinbam condenó el asesinato a través de su cuenta de X y convocó de urgencia a su gabinete de seguridad la mañana de este domingo.
“Desde el inicio de esta administración hemos reforzado la estrategia de seguridad. Estos hechos tan lamentables nos impulsan a fortalecerla aún más”, escribió la mandataria, cuyo gobierno ahora enfrenta el cuestionamiento sobre la efectividad de los esquemas de protección a figuras públicas amenazadas.
El asesinato del alcalde Carlos Manzo ocurre solo días después de otro crimen de alto perfil en la región: el de Bernardo Bravo , representante de los productores de limón de Michoacán. Bravo había denunciado reiteradas extorsiones a su gremio y, antes de su muerte, había suplicado seguridad para que los jornaleros y agricultores pudieran trabajar sin temor, en un estado que es un punto neurálgico para la exportación de aguacate y otros frutos a Estados Unidos. La situación pone en evidencia el profundo control y la impunidad con la que operan las organizaciones criminales designadas incluso como “terroristas extranjeros” por el gobierno estadounidense.




