Carlos III rezará con el Papa en el Vaticano, un acto inédito desde el cisma anglicano
La visita del monarca, gobernador supremo de la Iglesia de Inglaterra, busca sellar un nuevo capítulo en las relaciones ecuménicas, rotas por Enrique VIII en 1534.

El rey Carlos III de Reino Unido, en su papel de gobernador supremo de la Iglesia de Inglaterra, protagonizará un acto de profundo simbolismo ecuménico e histórico este jueves. El monarca británico y el Papa rezarán juntos en la Capilla Sixtina, un acontecimiento inédito desde que el rey Enrique VIII provocó la cisma anglicana en 1534.
La visita de dos días del soberano y su esposa, Camila, al Vaticano ha sido calificada por el Palacio de Buckingham como un “momento importante en las relaciones entre la Iglesia católica y la anglicana”, tras siglos de distanciamiento. El profesor de historia eclesiástica William Gibson, de la Universidad Oxford Brookes, lo ha definido como un «acontecimiento histórico», recordando que, por ley, el soberano británico debe ser protestante y que las relaciones diplomáticas oficiales entre Reino Unido y la Santa Sede estuvieron suspendidas desde 1536 hasta 1914.
Ceremonia ecuménica bajo el tema ambiental
El momento cumbre del viaje será la ceremonia ecuménica en la Capilla Sixtina. El servicio religioso, que combinará tradiciones católicas y anglicanas con la actuación conjunta de los coros de las capillas Sixtina y San Jorge de Windsor, centrará su tema en la protección de la naturaleza, una causa de gran compromiso para Carlos III.
Además de la plegaria conjunta, la pareja real asistirá a otro servicio ecuménico en la Basílica de San Pablo Extramuros en Roma, donde el rey será nombrado «cofrade real». Para este oficio, se ha creado un asiento especial para el monarca que permanecerá en la basílica para futuros sucesores. Durante su estadía, Carlos III y el Papa León XIV también celebrarán juntos el Año Jubilar o Año Santo de la Iglesia católica.
Un gesto de unidad en medio de la controversia familiar
La visita se produce en un contexto particularmente delicado para el monarca de 76 años. El viaje tiene lugar un día después de la publicación de las memorias postumas de Virginia Giuffre, principal acusada en el caso del criminal sexual Jeffrey Epstein, quien relata haber tenido relaciones sexuales en tres ocasiones con el príncipe Andrés, hermano de Carlos III.
Bajo presión, el príncipe Andrés anunció el pasado viernes que renunciaba a usar su título de duque de York, tras la publicación de extractos del libro. Este escándalo se suma a la batalla que libra el propio Carlos III, quien sigue recibiendo tratamiento por un cáncer diagnosticado a comienzos de 2024.
Pese a los desafíos personales y familiares, la visita de Estado y el encuentro con el nuevo jefe de la fe católica, que sucedió al papa Francisco en mayo, marca una cumbre de la diplomacia religiosa que busca trascender el cisma que dividió a las Iglesias hace casi 500 años.




