Donald Trump pospone ultimátum contra Irán mientras se intensifica el diálogo vía Pakistán
Pese al posible acercamiento diplomático sobre un plan de 15 puntos, los bombardeos israelíes en Teherán y el despliegue de tropas aliadas mantienen la alerta máxima.

Al cumplirse casi un mes del inicio de la contienda bélica en Oriente Medio, el panorama geopolítico se mantiene en una tensa dualidad entre la diplomacia y la amenaza militar directa. El presidente estadounidense, Donald Trump, anunció la posposición de su ultimátum contra las centrales eléctricas iraníes hasta el próximo 6 de abril, alegando una supuesta petición de Teherán. No obstante, el régimen islámico ha respondido con un tono desafiante a través de los Guardianes de la Revolución, instando a los civiles a alejarse de cualquier instalación o personal estadounidense, advirtiendo que los hoteles que alberguen militares se convertirán en objetivos legítimos de ataque.
En el ámbito estratégico, Irán ha incrementado la presión sobre la economía global al forzar el desvío de buques en el estrecho de Ormuz, cerrando el paso a embarcaciones vinculadas con puertos enemigos. Esta medida coincide con la entrega de una respuesta iraní al plan de paz de 15 puntos propuesto por Washington, canalizada a través de Pakistán como mediador. Sin embargo, este diálogo indirecto no ha detenido el fuego; Israel ha intensificado sus bombardeos sobre Teherán este viernes, asegurando que sus objetivos son centros de producción de misiles balísticos, lo que mantiene a la población civil en un estado de angustia permanente.
La prolongación del conflicto, que se extendió al Líbano el pasado 2 de marzo tras las represalias de Hezbolá, ya deja un saldo trágico de más de 1,100 muertos y un millón de desplazados. En la arena internacional, la falta de una estrategia de salida clara por parte de la Casa Blanca ha comenzado a generar fisuras entre sus aliados del G7. Durante una reunión en París, el ministro de Defensa alemán, Boris Pistorius, criticó abiertamente la ausencia de consultas y objetivos definidos, mientras el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, busca apoyo para reabrir por la fuerza las rutas comerciales de hidrocarburos.
Finalmente, la situación interna en Irán refleja un colapso económico y una radicalización del poder político. Testimonios locales describen una parálisis total de los ingresos y un control estricto de las calles por parte de fuerzas de seguridad, mientras los bombardeos han afectado ya a 120 museos y edificios históricos. Ante la posibilidad de que Estados Unidos envíe 10,000 soldados adicionales a la región, analistas del Soufan Center advierten sobre el riesgo de un error de cálculo con un régimen que, lejos de debilitarse, ha colocado al Cuerpo de Guardianes de la Revolución en el centro de su estrategia de supervivencia.




