Justicia avanza en el caso que conmocionó a México
Capturan a presunto autor intelectual del asesinato del alcalde de Uruapan

El gobierno de Claudia Sheinbaum anunció la captura de Jorge Armando ‘N’, alias «El Licenciado», identificado como uno de los autores intelectuales del asesinato de Carlos Manzo, alcalde de Uruapan, ultimado a balazos el pasado 1 de noviembre durante un evento público. El funcionario se había destacado por liderar una firme lucha contra el crimen organizado en Michoacán, región donde operan al menos cinco grupos narcotraficantes, entre ellos el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), catalogado por Estados Unidos como organización terrorista.
Según informó el secretario de Seguridad Pública, Omar García Harfuch, el detenido es señalado como líder de una célula delictiva que planeó el ataque y además fungía como instructor, capacitando a integrantes del grupo en manejo de armas. Harfuch destacó que esta captura representa un paso fundamental para el desmantelamiento de la estructura criminal involucrada en el homicidio, y anticipó que se esperan nuevas detenciones que podrían esclarecer completamente el caso.
El asesinato de Manzo generó indignación nacional y detonó fuertes críticas a la política de seguridad del gobierno. El 15 de noviembre, la Generación Z encabezó en Ciudad de México una multitudinaria protesta, exigiendo justicia y mayores acciones contra la violencia. La manifestación dejó un centenar de heridos, en su mayoría policías, y 19 detenidos. Los participantes condenaron la falta de protección para las autoridades locales y la creciente infiltración del crimen organizado en la vida pública.
Carlos Manzo había denunciado en redes sociales la grave situación de inseguridad en Michoacán y pedía constantemente apoyo federal para enfrentar las extorsiones y amenazas. Se ganó reconocimiento por acompañar en persona a las fuerzas del orden en operativos, incluso a bordo de helicópteros. Su muerte ocurrió días después del asesinato de Bernardo Bravo, líder de limoneros en la misma región, lo que evidenció el creciente riesgo que enfrentan figuras públicas que combaten frontalmente a las organizaciones criminales.
