Medio Ambiente intensifica protección del lago de Coatepeque y alerta sobre riesgos climáticos
El ministro Fernando López informa sobre la extracción de 35 toneladas de algas, reducción del nivel del lago, actividad sísmica en Conchagua y el inicio de la época lluviosa.

El ministro de Medio Ambiente, Fernando López, anunció que como parte de las medidas implementadas para proteger el lago de Coatepeque —tras haberse declarado en emergencia ambiental el año pasado— se han removido 35 toneladas de materia orgánica, como algas, del cuerpo de agua.
«Este es un trabajo sin precedentes. Lo que pedimos a la población es que eviten contaminar el lago. Por eso realizamos inspecciones constantes y hemos brindado orientación sobre el manejo adecuado de aguas residuales provenientes de cocinas y otras fuentes», explicó durante una entrevista en el programa Frente a Frente de la Telecorporación Salvadoreña.
López añadió que las inspecciones se llevan a cabo en restaurantes, quintas y comercios para asegurar el cumplimiento de las normas ambientales. Además, informó que el espejo de agua del lago ha sido declarado área natural protegida.
No obstante, advirtió que en los últimos años el nivel del lago ha bajado entre seis y ocho metros, debido principalmente al uso del agua para riego. «Las cianobacterias se alimentan del calor, la luz solar y agroquímicos. Es necesario dejar de proporcionar estos nutrientes, ya que son responsables del deterioro del lago», subrayó.
En otro tema, el ministro reportó que se han registrado más de 500 sismos en Conchagua durante la reciente actividad sísmica. Recordó que El Salvador cuenta con seis volcanes activos: Izalco, Santa Ana, San Salvador, San Vicente, San Miguel e Ilopango.
López también informó que la temporada lluviosa ya se está instalando, y que los sistemas ciclónicos podrían provocar lluvias intensas, aunque no impacten directamente al país. «Actualmente hay una zona de vigilancia en el Pacífico frente a México. El océano ya presenta condiciones propicias para estos fenómenos. Los meses con mayor riesgo son agosto y septiembre, mientras que en octubre empezará la transición hacia la época seca», explicó.
Finalmente, alertó que en los próximos días se esperan lluvias más frecuentes y, hacia finales de mes, intensas tormentas eléctricas por las tardes y noches en la zona occidental. «Contamos con una de las redes de observación más sólidas de la región en cuanto a precipitaciones y sismos. Estamos preparados para informar oportunamente a entidades como Protección Civil, ya que se aproxima una temporada de mayor exigencia para nuestro equipo», concluyó.
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