Nueve detenidos por asesinato de músicos en Reynosa: estarían ligados al Cártel del Golfo
Los integrantes del grupo Fugitivo fueron hallados sin vida tras ser secuestrados cuando iban a presentarse en un bar; la tragedia resalta la violencia que enfrentan los artistas del regional mexicano.

Nueve supuestos miembros del Cártel del Golfo —organización señalada como “terrorista” por el expresidente estadounidense Donald Trump hace tres meses— fueron arrestados como presuntos responsables del asesinato de integrantes del grupo musical Fugitivo.
Los cuerpos sin vida de los músicos, cuyas canciones se encuentran disponibles en Spotify, fueron localizados en un terreno baldío en Reynosa, informó el fiscal de Tamaulipas, Irving Barrios, durante una conferencia de prensa.
Los artistas, con edades entre los 20 y 40 años, estaban desaparecidos desde el domingo, día en que tenían programada una presentación en un bar del centro de Reynosa. Según Barrios, fueron secuestrados esa noche cuando se dirigían al evento a bordo de una camioneta negra, y luego trasladados al sitio donde fueron ejecutados.
Este caso se suma a una serie de agresiones contra músicos del regional mexicano, un género frecuentemente explotado por organizaciones criminales para difundir su imagen mediante los llamados “narcocorridos”. Estas canciones, que exaltan a líderes del narcotráfico, suelen generar represalias entre cárteles rivales y han puesto a los intérpretes en la mira del crimen organizado.
Familiares de los fallecidos denunciaron extorsiones telefónicas tras la desaparición y el robo de vehículos pertenecientes a la agrupación. El miércoles, parientes y colegas realizaron una protesta frente a la alcaldía de Reynosa y bloquearon el puente internacional que conecta la ciudad con Pharr, Texas.
Los casos de violencia contra músicos no son nuevos. En 2013, 17 integrantes de Kombo Kolombia fueron asesinados en Nuevo León. En 2008, cuatro miembros de Herederos de Sinaloa fueron ejecutados en Culiacán. Otras víctimas reconocidas incluyen a Valentín Elizalde (2006) y Sergio Gómez de K-Paz de la Sierra (2007).
Pese a estos antecedentes, los narcocorridos siguen siendo populares, lo que ha llevado al gobierno de Claudia Sheinbaum a lanzar en abril un concurso binacional para promover canciones por la paz y en contra de las adicciones. En paralelo, algunas regiones han prohibido este tipo de música, generando controversias y disturbios, como ocurrió recientemente en el Estado de México.
Incluso artistas de otros géneros, como Los Ángeles Azules, Molotov y Café Tacvba, han sido víctimas de la delincuencia mediante el robo de equipos e instrumentos.
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