Portugal: Obispos inician reparación económica por décadas de abusos sistémicos en la Iglesia
Tras recibir casi un centenar de solicitudes, la jerarquía eclesiástica cierra los primeros expedientes de compensación para víctimas de agresiones sexuales.

La Iglesia católica de Portugal ha iniciado formalmente el proceso de reparación económica para las víctimas de abusos sexuales cometidos por miembros de la institución, cerrando hasta la fecha los expedientes de 57 personas. La Conferencia Episcopal Portuguesa (CEP) informó mediante un comunicado que las indemnizaciones concedidas oscilan entre los 9,000 y 45,000 euros (aproximadamente entre 10,400 y 52,000 dólares). Este paso administrativo surge tras la recepción de 95 solicitudes de compensación, de las cuales 28 han sido rechazadas, mientras que una decena más permanece bajo un riguroso proceso de evaluación.
El anuncio de estas compensaciones financieras se produce en un contexto de profunda crisis institucional, luego de que una comisión independiente revelara en febrero de 2023 que al menos 4,815 menores fueron víctimas de abusos desde 1950. La investigación, solicitada originalmente por los propios obispos, determinó que el daño fue agravado por un encubrimiento «sistémico» perpetrado por la jerarquía eclesiástica durante décadas. Ante estos hallazgos, la CEP subrayó que este gesto concreto busca reconocer la dignidad de las víctimas y ofrecer una posible reparación a los daños sufridos a lo largo de su vida.
La jerarquía católica portuguesa ha mantenido una postura de autocrítica frente a los testimonios recopilados por el grupo de expertos, quienes procesaron más de 500 relatos en apenas un año de trabajo. «Sabemos que la concesión de una compensación económica no borra lo ocurrido ni elimina las consecuencias de los abusos», admitieron los obispos, quienes pidieron perdón públicamente tras conocerse el alcance del escándalo. Este proceso de reconciliación incluyó un encuentro privado del papa Francisco con 13 víctimas durante su visita oficial a Lisboa en agosto de 2023, reforzando la línea de tolerancia cero.
Finalmente, el cierre de estos primeros 57 casos marca un precedente en la gestión de crisis de abusos sexuales dentro de la Iglesia europea. La institución asegura que continuará revisando las solicitudes pendientes para garantizar que todos aquellos que sufrieron agresiones siendo menores o adultos vulnerables reciban el reconocimiento adecuado. Con estas indemnizaciones, Portugal se suma a la lista de naciones que han pasado de la petición de perdón a acciones tangibles, intentando restaurar la confianza de una sociedad que se vio conmocionada por la magnitud de las revelaciones de la comisión independiente.




