San Miguel Centro acelera construcción de bordas ante la llegada de la temporada lluviosa
El proyecto contempla la ampliación de más de un kilómetro en el sector de Casamota para garantizar la conectividad vial y la seguridad de las familias en La Canoa.

La alcaldía de San Miguel Centro dio inicio a los trabajos de ampliación de la borda en el caserío Santa Fidelia, perteneciente al cantón La Canoa. Esta obra de ingeniería preventiva tiene como objetivo principal reducir el riesgo de desbordamientos del río Grande, los cuales históricamente han provocado inundaciones en comunidades aledañas y pérdidas en los terrenos agrícolas. Además, la intervención es vital para proteger la transitabilidad en la carretera del Litoral, una vía que suele verse afectada por el desborde de las aguas durante el invierno.
Según Manuel Hernández, coordinador de la comisión comunal de Protección Civil, el proyecto busca dar continuidad a los siete kilómetros construidos en años anteriores. En esta etapa, el esfuerzo se centra en avanzar hacia el sector de Casamota, con la meta de alcanzar un total de 13 kilómetros de protección. Aunque los tiempos climáticos son un factor determinante, se espera completar más de un kilómetro adicional de borda en esta fase, lo que representará un alivio inmediato para los habitantes de las zonas bajas.
El impacto de esta obra se traduce directamente en seguridad para la infraestructura local y la economía de las familias. Con la extensión de la borda, se espera eliminar la “poza grande” que suele formarse en el sector del Chaparral, la cual impide el traslado de personas y mercancías al inundar tramos clave de la calle principal. Cada metro de construcción es visto por la comunidad como una garantía de que sus cultivos y viviendas no sufrirán los estragos de las crecidas del río.
Finalmente, la municipalidad reafirmó que estas labores de mitigación son una prioridad antes de que el invierno alcance su etapa de mayor intensidad. La zona de La Canoa ha sido históricamente vulnerable debido a su topografía, por lo que el mantenimiento y ampliación de las bordas es la estrategia principal para contener el cauce del río Grande. Con estos trabajos, San Salvador Centro busca transformar un punto crítico de inundaciones en un área más resiliente y segura para el desarrollo productivo de San Miguel.




