San Vicente Sur consolida su compromiso con la primera infancia con nuevo centro comunitario
Tras una transformación total, el espacio ofrece áreas especializadas para el juego, aprendizaje y descanso, garantizando el bienestar de los menores.

El Instituto Crecer Juntos (ICJ) inauguró este martes el Centro Comunitario de Atención a Niñez y Familia en la comunidad San Isidro Labrador, ubicada en el distrito de Tecoluca, San Vicente Sur. Este nuevo espacio, diseñado para fortalecer la atención integral a la primera infancia, beneficiará a más de 60 niños y niñas en un horario extendido de 7:00 a. m. a 3:00 p. m. La directora del ICJ, Eunice Deras, enfatizó que todos los servicios ofrecidos en este recinto son totalmente gratuitos, reafirmando el compromiso gubernamental con el desarrollo de la niñez y sus familias.
Las instalaciones, que cuentan con más de dos décadas de historia, fueron sometidas a una transformación completa para cumplir con estándares óptimos de bienestar. El lugar dispone ahora de salas diferenciadas por edad, cocina, comedor, áreas de descanso y juego, así como espacios de usos múltiples y áreas administrativas debidamente acondicionadas. Según explicó la funcionaria, la misión es proporcionar un entorno de cuidado diario que incluya estimulación infantil temprana, un componente crucial para el crecimiento saludable durante los primeros años de vida.
Además de la atención directa a los menores, el centro se convertirá en un núcleo de formación para padres y cuidadores, integrando modalidades como círculos de familia, bebetecas y jardines sensoriales. Este enfoque integral busca no solo el cuidado asistencial, sino también una formación participativa que involucre a toda la comunidad educativa. Asimismo, los infantes tendrán acceso a una oferta cultural y recreativa diseñada para enriquecer sus experiencias de aprendizaje de una manera lúdica y significativa.
La comunidad ha recibido la obra con gran entusiasmo, destacando la diferencia radical respecto a las condiciones anteriores, que carecían de ventilación y servicios básicos. Para madres como Érika Villalta, el centro representa un alivio significativo y una oportunidad de oro para el futuro de sus hijos, asegurando que los niños se encuentran en un ambiente seguro y estimulante. Con esta apertura, el ICJ suma nueve espacios habilitados en lo que va del año, con la ambiciosa meta de alcanzar más de 30 centros comunitarios a escala nacional al finalizar el presente periodo.




