“Sin margen para concesiones”: Indonesia impone veto histórico a menores en plataformas digitales
La ministra de Comunicaciones, Meutya Hafid, confirmó que redes como X y Bigo Live ya elevaron su edad mínima de uso tras la entrada en vigor de la nueva legislación.

Indonesia se ha sumado oficialmente a la lista de naciones que legislan de forma restrictiva sobre el entorno digital al prohibir el uso de redes sociales a menores de 16 años. La medida, que entró en vigor este sábado, obliga a las plataformas consideradas de “alto riesgo” a desactivar las cuentas pertenecientes a este segmento de la población. Entre las aplicaciones afectadas se encuentran gigantes globales como YouTube, TikTok, Facebook, Instagram, Threads y X, además de la plataforma de video Bigo Live y el popular videojuego Roblox. Según el gobierno indonesio, la decisión busca proteger a los jóvenes de los efectos nocivos de la exposición prolongada a contenidos adictivos.
La ministra de Comunicaciones, Meutya Hafid, fue enfática al señalar que no habrá “margen para concesiones” para las empresas tecnológicas que operan en el archipiélago de 284 millones de habitantes. Durante una conferencia de prensa previa a la aplicación de la norma, Hafid confirmó que plataformas como X y Bigo Live ya han ajustado sus términos de servicio, elevando la edad mínima de ingreso a 16 y 18 años, respectivamente. El resto de las compañías deben adaptar sus productos y funcionalidades de manera inmediata para cumplir con la normativa vigente o enfrentarse a suspensiones operativas en el país.
A pesar de la contundencia de la orden, el gobierno no ha detallado los mecanismos técnicos específicos que empleará para supervisar el cumplimiento del veto, trasladando la responsabilidad directa a las propias plataformas. TikTok ya ha manifestado su compromiso de acatar la medida y tomar acciones sobre las cuentas de menores de 16 años para evitar las multas económicas previstas en la ley. Esta falta de una hoja de ruta de control estatal ha generado dudas entre especialistas sobre la efectividad real de la prohibición y la posible aparición de métodos de elusión por parte de los usuarios más jóvenes.
Finalmente, este movimiento de Indonesia refleja una tendencia creciente en Asia y Europa por regular el impacto de los algoritmos en la salud mental de los menores. El éxito de la medida dependerá de la capacidad de las tecnológicas para verificar de forma fehaciente la edad de sus suscriptores en un mercado de consumo masivo. Con la implementación de este veto, Indonesia se posiciona como un referente regional en la lucha contra la dependencia digital, priorizando la seguridad y el desarrollo de sus ciudadanos jóvenes por encima del crecimiento comercial de las redes sociales extranjeras.




