Surftismo busca benefactores para ampliar becas terapéuticas a niños de escasos recursos
La organización hace un llamado a la solidaridad para apadrinar a menores que requieren tratamiento constante, pero carecen de medios para costearlo.

Desde hace ocho años, Surftismo El Salvador impulsa una terapia innovadora que utiliza el mar como escenario para mejorar la calidad de vida de niños con Trastorno del Espectro Autista (TEA) nivel 1. Fundada por el enfermero y surfista Robin Herrera, esta iniciativa ha impactado positivamente a más de 450 menores, logrando avances significativos en su capacidad de seguir indicaciones y en su interacción social. El proyecto, que nació del deseo de Herrera por integrar su profesión de salud con su pasión deportiva, se desarrolla cada domingo en la playa El Zonte, aprovechando las condiciones del oleaje para fomentar el desarrollo integral de la niñez.
Las sesiones terapéuticas están diseñadas como un proceso gradual que comienza con charlas para padres y circuitos motores fuera del agua para trabajar el equilibrio y la interacción con voluntarios. Posteriormente, los niños se trasladan a la piscina para practicar técnicas de respiración antes de enfrentarse finalmente al mar sobre una tabla de surf. Este método no solo estimula la regulación emocional y reduce los niveles de ansiedad, sino que refuerza la confianza y la neuromotricidad de los participantes, quienes logran establecer vínculos de amistad con otros niños y con el equipo multidisciplinario de psicólogos y terapeutas.
Actualmente, el proyecto cuenta con el apoyo estratégico de voluntarios de la Escuela Mónica Herrera, como Kenia Mena y Alisson Carrillo, quienes trabajan en visibilizar la labor de la organización bajo cuatro pilares: comunidad, inclusión, medioambiente y deporte. Sin embargo, la organización enfrenta el desafío de la sostenibilidad financiera, ya que actualmente se sostiene con los ingresos de las terapias privadas. El objetivo principal es atraer a benefactores y padrinos que permitan becar a niños de escasos recursos que, por falta de dinero o transporte, no pueden acceder a estas sesiones de manera constante.
Para quienes deseen sumarse a esta causa, Surftismo ha habilitado su sitio web oficial y los números de contacto 7038-8823 y 7895-0375 para coordinar donaciones o inscripciones. La organización enfatiza que el surf es más que un deporte; es una vía para que los niños con autismo conquisten su seguridad personal bajo el cielo de la libertad. Con cada sesión, el sueño de Robin Herrera crece, demostrando que con el apoyo de la empresa privada y la comunidad, es posible garantizar que el proceso terapéutico de estos menores no sea una actividad aislada, sino un camino continuo hacia su autonomía.




