Transformación del Aeropuerto JFK: Un Megaproyecto de 19.000 millones de dólares
El proyecto busca modernizar el principal aeropuerto de Nueva York para enfrentar el crecimiento de pasajeros y estar listo para la Copa del Mundo 2026, con un enfoque en sostenibilidad y avances tecnológicos.
Es descrito como un “caos organizado”, según los responsables de este ambicioso proyecto de 19.000 millones de dólares, cuyo objetivo es modernizar la principal terminal aérea de Nueva York, destinada a enfrentar el crecimiento del número de pasajeros. Gina Bigler, ingeniera jefe del Programa de Reurbanización del aeropuerto JFK, lo considera el proyecto más complejo en el que ha trabajado. Este ambicioso plan de modernización se alinea con la Copa del Mundo de 2026, que se celebrará en el MetLife Stadium de Nueva Jersey.
El lugar está repleto de puentes temporales que desvían el tráfico mientras se construyen los nuevos pasos elevados permanentes, y grandes excavadoras trabajan en el terreno alrededor de las terminales 1 y 6, que están en diferentes etapas de construcción. Bigler explica que la cantidad de contratistas y el volumen de pasajeros complican aún más el proyecto.
La Autoridad Portuaria de Nueva York-Nueva Jersey (PANYNJ) supervisa el proyecto, coordinando la gran cantidad de contratistas, consorcios y aerolíneas involucradas en el proceso, desde la selección de compañías para las terminales hasta los detalles decorativos como las obras de arte y los azulejos de los baños.
A pesar de su magnitud, el proyecto, el más grande de su tipo en Estados Unidos, se mantiene dentro del presupuesto y el cronograma, a pesar de las interrupciones causadas por la pandemia. La colaboración público-privada asegura que el proceso avance sin depender de fondos federales, lo que también ayuda a evitar las interferencias políticas.
Rick Cotton, director ejecutivo de PANYNJ, subraya que este enfoque, que no involucra dinero de los contribuyentes, permite que el proyecto avance sin verse afectado por presiones políticas. Desde su regreso al poder, el presidente Donald Trump ha amenazado con retener fondos federales de aquellos estados y ciudades que no sigan su línea política, como Illinois y Nueva York.
El centro del proyecto es la nueva Terminal 1, una megaestructura de 232.000 metros cuadrados que costó 9.500 millones de dólares y cuya construcción requirió una cantidad de acero equivalente a cinco torres Eiffel. La financiación provino de una innovadora alianza público-privada que incluyó un préstamo de 6.500 millones de dólares.
En cuanto al impacto ambiental, los responsables del proyecto han implementado medidas para reducir la contaminación, como la disminución del polvo y el ruido, dado que el área está cerca de zonas densamente pobladas. No obstante, los activistas medioambientales critican la construcción de infraestructuras en lugares tan contaminantes como los aeropuertos, considerando que la aviación es responsable de una gran parte de las emisiones globales de carbono.
Aunque Cotton reconoce que la aviación contribuye significativamente a la contaminación, asegura que el nuevo aeropuerto contará con opciones más sostenibles, como el uso de combustibles de aviación menos contaminantes, vehículos eléctricos en la zona de operaciones y el sistema de energía solar más grande de Nueva York. Además, se ha optado por transportar materiales de construcción por barcazas, lo que ha permitido retirar alrededor de 300.000 camiones de las carreteras locales.
Lea también: Caucus: Salvadoreños están agradecidos con Fuerza Armada y la PNC




