Eficacia operativa: Cercos de seguridad desmantelan reductos de terrorismo y narcotráfico
El Gabinete de Seguridad reporta éxitos contundentes en la recuperación de territorios históricos como la Tutunichapa, Soyapango y Nueva Concepción.

El Gobierno del Presidente Nayib Bukele ha transformado la seguridad pública en El Salvador mediante la implementación de los “cercos de seguridad”, una estrategia iniciada en octubre de 2022 como parte de la quinta fase del Plan Control Territorial, denominada «extracción». Esta medida busca cercar comunidades específicas para identificar y capturar a pandilleros que intentan ocultarse de la justicia. Entre 2022 y 2025, se han ejecutado diez operativos de este tipo en ciudades grandes y zonas rurales, movilizando a miles de efectivos militares y agentes de la Policía Nacional Civil (PNC) en el marco del régimen de excepción.
El éxito de esta táctica se evidenció desde su primera aplicación en el distrito de Comasagua, donde 2,000 soldados evitaron la huida de la clica Witmer Locos Salvatruchos tras un homicidio en la zona, logrando 155 detenciones. Posteriormente, el despliegue se masificó en diciembre de 2022 con el cerco de Soyapango, donde 10,000 efectivos tomaron posiciones estratégicas en más de 40 puntos, resultando en la captura de 1,300 pandilleros en pocos meses. Estas acciones han permitido que el Estado recupere el control territorial en sectores que durante décadas fueron considerados impenetrables para las fuerzas del orden.
Además del combate a las pandillas, los cercos han golpeado estructuras del narcotráfico en comunidades como la Tutunichapa y La Granjita. En estos sectores, la intervención de 2,200 elementos de seguridad permitió la incautación de kilos de cocaína, marihuana y crack, además de la captura de 295 personas vinculadas al tráfico de drogas y actividades terroristas. El ministro de Seguridad, Gustavo Villatoro, ha destacado que estas “extracciones” son el reflejo de un trabajo coordinado que no solo retira criminales de las calles, sino que desmantela las fuentes de financiamiento de las estructuras delincuenciales.
Finalmente, la estrategia se ha adaptado a los cambios de comportamiento de los grupos criminales, quienes han intentado refugiarse en zonas boscosas. Un ejemplo clave fue el despliegue de 8,000 agentes en todo el departamento de Cabañas en agosto de 2023, luego de ataques contra la policía en zonas rurales de Ilobasco. Recientemente, los operativos se han concentrado en colonias de Apopa y Soyapango, como La Campanera y Valle Verde, reafirmando la postura del Gobierno de no dar tregua a los remanentes de terrorismo. Con estas intervenciones, las comunidades finalmente experimentan una libertad de movimiento y paz social sin precedentes en la historia reciente del país.




